Reserva de la Biofera

En 1971 la Unesco empezó el Programa sobre el Hombre y la Biosfera (Man and biosphere en su denominación inglesa y comúnmente abreviado por su acrónimo MaB), que tenía como objetivo conciliar la mentalidad y el uso de los recursos naturales, esbozando el concepto de desarrollo sostenible. Como parte de ese proyecto se seleccionarían lugares geográficos representativos de los diferentes hábitats del planeta, abarcando tanto ecosistemas terrestres como marítimos. Estos lugares o áreas se conocen como reservas de la biosfera.

Estas reservas de la biosfera están reconocidas internacionalmente, aunque permanecen bajo la soberanía de sus respectivos países, y no están cubiertas ni protegidas por ningún tratado internacional. Se seleccionan por su interés científico, basándose en una serie de criterios que determinan si un espacio se incluye en el programa. La función de estos espacios es además de la conservación y protección de la biodiversidad, también el desarrollo económico y humano de estas zonas, la investigación, la educación y el intercambio de información entre las diferentes reservas, que forman una red mundial.

En 2001, la Red Mundial de Reservas de la Biosfera recibió el premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

A fecha de 2014, existen 631 reservas de la biosfera en 119 países diferentes. A continuación se muestra la distribución de estos espacios en el mundo a fecha de 2011.

Real Sitio de San Ildefonso – El Espinar

Situada en el Centro de la Península Ibérica, al sur de la Provincia de Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, la Reserva de la Biosfera del Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar se extiende desde las altas cumbres serranas, donde se alternan los escarpados roquedos, pastizales y matorrales montanos, pasando por las laderas tapizadas por los pinares, robledales y encinares, bosques de gran relevancia y trascendencia, llegando hasta las zonas de piedemonte, donde se desarrolla una importante actividad ganadera y se concentran los núcleos de población.

En la zona del Municipio del Real Sitio, la Reserva conforma una gran depresión en forma de circo, que se abre hacia el norte sobre las llanuras segovianas, quedando abrazada por sus flancos oriental y meridional, por las cotas más elevadas de la sierra de Guadarrama. En el Término Municipal de El Espinar el territorio se extiende hacia el Oeste desde su límite con el Real Sitio de San Ildefonso, bordeando la Sierra de la Mujer Muerta y limitando con la cordal de la Sierra de Guadarrama al sur. Se extiende hacia el norte, por la llanura de la meseta castellana. En la zona oeste, se cierra con las montañas que la separan de la provincia de Ávila.

En estos parajes se encuentran especies emblemáticas de la fauna peninsular, muchas de ellas catalogadas en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, la cigüeña negra, el buitre negro, la nutria, algunas especies de murciélagos y la posible existencia de pequeñas poblaciones de desmán del Pirineo. No obstante el grupo más numeroso es el de los insectos, entre los que destacan lepidópteros como la mariposa Isabelina y la mariposa de Apolo.

Importancia de la conservación en la reserva de biosfera

Los pilares de la conservación del patrimonio natural del territorio son la gestión que históricamente se ha venido haciendo de los Montes de Valsaín y en los montes de La Garganta y Aguas Vertientes y la importancia que en los instrumentos de planificación urbana se da a la recuperación, mantenimiento y mejora tanto del paisaje urbano así como la preservación del paisaje natural.
Además la diversidad biológica y el magnífico estado de conservación de los ecosistemas que conforman la Reserva se han visto recientemente garantizados con la declaración de gran parte del territorio como Parque Natural y Parque Nacional.

La Reserva de Biosfera del Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar genera sobrados recursos para sustentar y desarrollar distintas tipologías turísticas, con el consecuente efecto que esta actividad tiene en la dinamización económica del territorio. Así confluyen tanto turismo rural y de naturaleza, el turismo lingüístico, el turismo cultural, el turismo gastronómico y actualmente, el turismo de Congresos.
Por el territorio de la Reserva discurren innumerables sendas y caminos muy utilizados por montañeros y excursionistas. El territorio dispone de áreas recreativas como La Panera en el Municipio del Espinar y Boca del Asno, Los Asientos y El Robledo en los Montes de Valsaín. Existen también equipamientos como el Centro de Visitantes de la Boca del Asno que ayudan a comprender al visitante la rica naturaleza de la Reserva y la conciliación entre uso forestal y conservación del patrimonio natural y cultural. Así mismo se proponen a los paseantes diferentes ofertas de rutas autoguiadas o guiadas durante el verano. Toda esta oferta se complementa con las actividades del Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) cuyas instalaciones se asientan sobre terrenos del Monte Matas de Valsaín, en el Real Sitio de San Ildefonso.